domingo, 9 de marzo de 2014

Sola

«Solo cuando la mente no huye es posible estar en comunión directa con eso que llamamos soledad, y para que dicha comunión exista, debe haber afecto, debe haber amor». 

(Jiddu Krishnamurti)

Óleo de Hsin Yao Tseng

Estoy sola,
voy caminando el éxodo
despiadado de mis penas.
Descubriendo la herencia del recuerdo,
el imperio engañoso de la pasión.
Seca yo desde lo interno,
me revelo ignorante
realmente como soy.

Mi alma está vigía,
se viste de verdad,
aunque esté herida,
se mira sin espejismos
sin escapes, sin suplicios,
sola, tan sola…
frente a la bestia de mi yo.

En esa batalla sin resistencia,
me observo con las entrañas abiertas,
pariendo hijos de la ausencia,
voces absurdas e insepultas.

Mas en esa distancia
en el que el silencio también me observa
brota un manantial poderoso,
un consuelo transparente
una emanación de amor.

Entiendo que la soledad no me abandona,
que es fuerza realmente poderosa,
refugio maternal de mi frustración.
Su naturaleza en el vacío,
es cauce sagrado del amor.

Huella
4-03-2014

Fondo: Yiruma

2 comentarios:

Martín A. Pereira dijo...

hola amiga siempre me sorprendes, tus sentimientos fluyen como un río caudaloso de palabras llenas de tu espíritu mas honesto es grande tu poesía tanto como tu corazón te quiero amiga besos

Anónimo dijo...

(...)No sé, pero las palabras en el sonido de tu voz son como un ragalo musical para los oídos finos e incluso para los más duros...
Gracias por ser como eres y yo poder leer y escuchar el canto de los reflejos del aire y el agua al mismo tiempo...
Un abrazo.