sábado, 4 de agosto de 2012

Dulce concidencia

















 Después de ver “El niño con el piyama a rayas”.

Dulce destino la  tácita fuerza de la coincidencia, 
la amistad y su ternura  y lo real de su esencia.
Capaz de subsistir ante la oscuridad que la rodea,
en  presencias de muerte que por la vida navegan.

La ansiedad de la aventura con simpatía llama,
profesando  feliz el tiempo, que con esperanza aclama.
por sobre la voraz agonía del que muerte implora,
extendiendo sus redes  de  corrupción villana.

¡Benditas las razones salvadas de una cordura nefasta!
¡Las ingenuas travesuras que los  sueños despiertan!
Aun si alrededor  la muerte siniestra  se imponga,
secuestrándose  la vida que  con gemidos implora.

¡Benditas las dulces palabras que  cariño rozan!
¡Las  incontables fantasías que ilusiones derrochan!
No importa ya que la muerte sacie enloquecida su hambre,
si la eternidad del amor con la amistad se forja. 

Huella, Daily Jara ©
04-08-2012