domingo, 30 de noviembre de 2014

Soneto a una perrita

Foto: "Aftenka"

A Aftenka, una perrita de la calle

Eres dulce criatura que me cuidas,
vigilante a rebeldes pensamientos.
Yo percibo tu voz, tus sentimientos,
ese amor que me ofreces con lamidas.

Solitarias andamos abstraídas
disgregando del alma sus fragmentos
disfrutando con gozo los momentos
que despiertan de noches ya vividas.

Tu presencia que tierna se adormece
me substrae del mundo y su cruel tedio,
es caricia canina que guarece.

A tu lado rehúyo del asedio,
el temor del mortal se desvanece
hay cariño que cura y es remedio.

***Huella del aire***

30-11-2014

jueves, 27 de noviembre de 2014

Conexión

Óleo de Christian Schloe

Te estoy sintiendo…

Y desde el útero de mi espíritu
libero caricias que te envuelven,
besos que a tus formas se enlazan,
suspiros que sobre tu piel vibran y descansan.
Estoy ya tan llena de ti,
mi pensamiento se vuelve palpable
destilación  del alma.
Escruta los caminos imposibles,
y encuentra que velando por ti
armonía alcanza.

Te estoy pensando…

Hay demasiado cariño queriendo
aferrar ese silencio que fluye y se derrama.
No dices nada,
pero estás demasiado vivo
en esta conciencia que ama.
En el instante subyace tu recuerdo
como una emanación incesante
que a tu ser me conecta
con su apacible fragancia.

Te estoy sintiendo…


Debo hallar esa razón que sana,
imaginaré las maneras de fugarme
hacia tu mirada,
anhelo avivar impulsos nuevos
que unidos a la fuerza del universo,
encuentran concordia y calma.
Quisiera penetrar toda tu alma,
fundirme en la naturaleza vital
que rebosa cuando me abrazas
sentir incesantemente su belleza,
esa inocencia que se guarda.

***Huella del aire***
26-11-2014

jueves, 20 de noviembre de 2014

Ser

  "Pensativa" óleo de Esther Castro

Duele “ser”
hay lágrimas fluyendo
desde los faroles del olvido.
Se pierden en la nada
aquellas voces perseguidas,
y solo queda arena
procurando secar la herida. 

Anhela irse,
y yo que emerjo fetal y serena
en la oscuridad del espejismo,
trayendo los reflejos del desquicio,
huyendo del grito pasajero,
hondo movimiento fluctuante del delirio.
Estoy muriendo un poco,
pero siempre quiero vestirme de existencia,
contemplar con los ojos
hacia donde perece la conciencia.
Agonizan de a poco
mis pensamientos,
te veo en el instante que se aleja,
tú como un pétalo que se desprende y vuela
yo en la aridez marchita
de ese barro que se quiebra.

Duele “ser”,
desnudar la presencia muerta,
observarse desde alguna ventana mohosa y yerma
sensación amarga
del alma inocente que se cercena.
Crece en el instante la fiebre carroñera,
tú como una atadura ardiente
que se incrusta a mi pena,
yo como un tejido que se deshace
calcinado por la impresencia. 

El tiempo redimirá sus misterios
me encontraré, otra vez, asceta.
Envuelta de libertad siniestra,
en tu sinfonía dulce que nunca se aleja.

20-11-2014

martes, 18 de noviembre de 2014

Desdoblamiento


 Óleo de Christian Schole

Experiencia del teatro, 2014

Mi  alma fue otro ser
en su resurrección.
De la laguna del espíritu
su forma irresoluta se activó,
la consumió con ímpetu hereje
aquel misterioso yo.
Me despojé por completo,
y se adhirieron las manías
recreando la ilusión.
El cuerpo fue sustituto
de esa extraña comunión.

Al otro lado del abismo,
los ojos pactaron la ficción,
en sus mentes expectantes
detonó una revolución,
el conjuro dramático,
a fibras vitales se arraigó.

Me moví en los especímenes
de la acción,
ida de esta mente,
ejercí la transmutación,
vigoroso altruismo
de la simulada apariencia.
donde existe plenamente redención.

Yo fui los otros,
en sus sentidos vivientes
absorbiendo de la entraña
la voz de la mente,
aquella memoria impulsiva y surgente
en resonancia mimética
con realidades aparentes.
Quise ser volátil,
disuelta en el personaje,
vestir con movimiento
la sustancia del verbo.
Plasmar en la memoria,
la profundidad del momento
donde la ficción estampa
su huella en el juego.

18-11-2014

jueves, 6 de noviembre de 2014

Agua de la noche

  
 Imagen de autor anónimo

Derrámate sobre mi ser
que mi alma tiene sed de la vida,
abro mis surcos invisibles,
mi sequía planetaria,
mis peñascos infértiles.
Anhelo tus caricias coralinas,
tus ojos de espuma
y tu voz acuática que huele
a burbujas marinas.

Derrámate sobre mí,
con tus gotas insurrectas,
mi garganta te espera
con sus vapores de azufre
y sus desafinadas orquestas.
Mi alma plagia tu pureza,
besa con pasión demente
tus traslúcidas moléculas.
El piélago crece raudamente
percibo el movimiento
de las tímidas sirenas,
el hálito desesperante
de las algas que sueñan.

Soy el envase de tu sedicioso fluido,
se derriten mis ojos
en tu temblor serpentino,
el cielo es la matriz
que aloja mi equilibrio,
tu sustancia me nutre
con bálsamos de lirio.

Extiendo tu humedad
naufragando en tus delirios
me amparo en tus ondas
que lamen la profundidad
con pacífico desquicio.
Voy a absorberte,
con todos mis sentidos,
desprenderme en fragmentos
de mosaicos azulinos
alizar la aspereza del destino.

05-09-2014

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Impulso

"Ante lo sublime" , cuadro de Ileana Cerato

Sigue luchando…
aunque el cielo suelte sus plumas incendiadas,
y sangre la tierra sus lóbregos miasmas
vigorizando el cardo de la ausencia.
Aunque se abra la brecha del escarnio,
y llame con su garganta macilenta,
liberando sus piedras tronadoras,
y sus flechas hambrientas,
¡no te detengas!, sigue luchando.

Busca más allá…
aunque te sigan cadáveres de recuerdos,
lémures sepultados en la tempestad,
cuando el horizonte exhale sus absurdos
y pesen en tus pies los grillos de la duda,
no te detengas, sigue más allá.

Sigue caminando,
aunque el fuego te confiese sus secretos,
y los rostros insepultos te comiencen a observar
no paralices tu mirada
en el pasillo angosto del odio,
sigue buscando el aroma solitario de la verdad.

No dejes que te seduzca
la suave muselina de la pena,
su opacidad perlada, irreverente…
aquel movimiento frío que adormece,
pero que asesina tu espíritu, sin piedad.
No dejes que el mal te alimente con migajas,
es la sal del egoísmo,
y lejos de su resabio espera
sápida la libertad.

Sigue luchando…
que debes descubrir
la vena subterránea del perdón,
el ruego del amor que traen las voces mudas
cuando en la ablución de la luz,
a tu piel se adhieren
para zurcir eternamente la fisura del dolor.

01-11-2014

Bálsamo del aire

 Cuadro de Christian Schloe 
 
Te abrigo en el aire y subsisto,
abrazo las brumas astrales como
amoldándome a tu cuerpo.
Me acaricia la lluvia
con sus acuáticas lenguas
y se evaporan las brasas
de un cristalino fuego.
Soy una perla traslúcida
que gira despacio y besa tus ojos,
purifica con silencio
el suspiro de tu aliento.

Mi alma recorre
penando sobre tus cabellos,
la brisa me cubre con indóciles velos.
Intento hablarte,
pero solamente te siento.
Se desmigaja la luna,
y yo amontono sus fragmentos.
Hay lágrimas derramándose de los astros,
fuentes de géiseres ocultos,
que liberan sus extractos violáceos.

Te estoy siguiendo en la dirección,
que encubre el pensamiento.
Hay bandadas de pájaros
arrullando nuestro sueño.
El aroma de la noche
se funde sobre los poros desnudos,
seduce a las luciérnagas blancas
que hacen giros sobre
la luminosidad del aura.

Mi alma recorre el abismo
naufragando en la ternura del vacío,
tu voz me invita blandamente
a su éxodo.
Aprendo a oírte
en el susurro lúgubre del viento
en los arrecifes de aire,
donde encalla siempre tu recuerdo.

25-10-2014

Dos vagabundos


 Cuadro: "El banco de la indigencia", Carretero (pintor madrileño)

 Se aman…
entre lúbricos fluidos
de ácaros libadores,
con el baño del hollín,
y la ácida lluvia del cielo.
Entre partículas de asfalto
y efluvios de alcantarilla,
como único instante
de su salvajismo urbano
en la vía pública.

Se aman…
con el impulso tóxico
de la basura cancerígena,
entre rogativas de limosna,
y el desprecio de las masas.
Con la ropa destripada,
viéndose manchas en la cara,
con el ruido de los autos,
y los lenguajes del semáforo.

Se tocan…
con sensuales aromas
de cemento de zapato,
con las uñas crecidas,
y fresco crack
sobre la nariz y los labios.
Nada perturba su idílico
diálogo de correspondencias.
Los guarecen los edificios
en su emporio laberintico
de graffitis y mugres añejas.

Sí, se aman…
En la confusión
del tráfico dominguero.
Magnetizándose
hacia la tosquedad de su belleza.
La calle es el escondite
para enlazar su pacto de bajezas,
esa perturbación de nieblas
de la precariedad venidera.

19-10-2014

Vegetísfora

Óleo de Christian Schole

Ella viste ahora
el húmedo filamento de las hiedras,
se le trepan láminas de hortalizas,
y helechos de la selva.
Sus ojos liberan agitados peciolos,
su piel huele a opiácea sustancia.

Ella se erotiza con la mixtura
del sol y del agua,
cantan sus membranas,
clorofílicas alabanzas.
Ha enfrentado
la herbal metempsícosis,
es alimento pastoso
de orugas, arañas
y langostas.

Desde sus pies crecen
espinas onduladas,
su corazón palpita
en una corola escarlata,
se hechizan las abejas y avispas
por su resina edulcorada.

La brisa mueve
sus estambres con invisibles aspas,
se abriga bajo pétalos
una libélula en su fase larvaria.
Su raíz condensa
la miel gelatinosa de la hojarasca.
Se mimetiza la madera,
en sus gruesas yemas y vainas.
La luz proyecta su cara abaxial,
engrosada lentamente con el sonido
de vegetales jitanjáforas
vibra estrepitosamente
el líquido torrente de su úvula cutánea.

Ella es un ente
de mandíbulas botánicas,
libera en el aire violáceo
el polen fertilizado del alma.

12-10-2014