sábado, 16 de mayo de 2015

Herbalia

 Fotografía: Huella

Umbral palpitante de la emulsión forestal,
liendres herbáceas de los tallos
brazos que reptan a los árboles,
sudoríparo hálito desde el vientre germinal.

Formas alomorfas de la nebulosa vegetal,
silvestre desvarío en la crispación solar,
musgo rebelde enamorado del aire,
selvática irrigación de la semilla virginal.

Herbalia…

Subversiva estampida de la hojarasca otoñal,
forajido viento, salvaje lívido natural,límbica manía del movimiento floral
fiebre crepitante, mentolada, vegetal…

Rastros de la tegumentaria serpiente
venenosos labios del manantial,
hambrienta enredadera del arbusto,
que ansía con la roja madera copular.

Herbalia….

Embalsamados roses de los pétalos,
magnetismo de la glándula frutal,
láminas del heno aromático,
conjuro melindroso del líquido vital.

Libertad de la hoja sobre el lecho pantanal,
gruta estimulante del calor embrionario, herbal,
canto salvaje del camalote levitante,
murmullo herbívoro de la balada astral.

Herbalia…

Nido de los dilatados filamentos resinosos,
lisas nervaduras del bastión molecular,
orgásmica expulsión de la savia,
arbórea pureza de la leche bautismal.

***Huella del aire***
02-05-2015

jueves, 30 de abril de 2015

Lividez

Óleo de Christian Schole

Hay noches como estas
en las que miran como búhos los silencios,
la luna practica un exorcismo
y desertan con sus nubes escarlatas
los besos insepultos.
El aroma megalítico 
se impregna en las puertas, 
duele la piel y se seca en los ojos
toda la escuálida lividez del otoño.
Los estorninos desplumados,
danzan despacio en el vacío,
hay vinagre blanco
recorriendo la carne quemante 
una sensación de ausencia,
que atrae a las polillas marchitantes.
Hay noches como estas,
en las que los pensamientos son devorables
nosotros caníbales frente a ellos
procurando saciar de verdad
el hambre voraz de la nostalgia.
Vitrales negros
en las catedrales poéticas, 
matices de claro oscuro
en los profundos relieves de las lágrimas.
La noche es un jinete sin cabeza,
sombra que se repite en la penumbra,
espesa espuma de la nausea, 
viento que erosiona la osamenta
quebradiza ante él, la pálida sustancia.
Todo es un naufragio de papeles,
gritan magulladas las palabras 
desde su druído astillero. 
Es tan real la nada.
La pisada del abandono
que ahueca la estéril arena del alma.

***Huella del aire***
25-04-2015

domingo, 12 de abril de 2015

Framguelia


Yo en el parnaso donde
abunda la carne frutal. 
Disuelta en la rosada expiación vegetal
con la sed furiosa de un neandertal.
Blanda pulpa edulcorada,
disgregándose en mi secreta laguna de agua
licor sucraloso de la garganta del hada,
extracto vigoroso de la alquimia sagrada. 

Botánica inundación diluviana
sobre el rígido círculo del chacra,
ensueño de una luna roja, lejana…
que perturba las nervaduras con
con la agria monocromía rosácea.

Ovíparo coral,
gema del acuoso litoral,
con la piel de la rosa en la esfera medular
 liso tejido de la criatura micro celular.
Cápsula del mosto universal,
tentación del pecado mortal,
oscura y  vigorosa perversidad,
o plena profusión 
de inocencia virginal.

Framguelia…

Suave sinfonía en la tuba gutural,
Tegumentaria fricción de ternura frutal,
aliento de la vida  con su líquido abisal
sobre el huérfano terrícola que empieza a volar. 

Conjuro fragante y grana…
arbusto de pasionales karmas,
engendro del rubí con el cardo de agua,
o de la oruga de seda con la apetitosa dalia.

Framguelia…

Selvático efluvio de la baya,
purpúrea leche de labios condesada,
suculentos racimos de la cepa monarca.
Mieles espesas de la extravagante zarza.
Jugos mutilantes en la rama,
rojo carozo que lentamente se desangra,
 vital armonía en la jungla del alma.

***Huella del aire***
12-04-2015

domingo, 29 de marzo de 2015

Tiranía

Catrin Welz Stein

Porque sabía desde la lóbrega oquedad,
que sería redimida en el líquido abismal de tus ojos,
la negra esfera de la sombra  
brilla ahora para  mí
y el melifluo sabor del fruto oscuro
me detiene el tiempo
solo para volver a sentir,

Cálido letargo en la roca,
el alma del invierno en tu pecho de almendras,
tu nieve envuelta de fricciones leñosas,
suave agitación de la hojarasca ceniza.  

Porque podía escuchar  tu voz esquiva,
esa fetal convulsión de la piel herida,
secreta apelación que invoca 
una libertad tantas veces vencida,
la furia sediciosa de todos los vientos psicópatas. 

Fugaz intersticio…

Inofensivo el secuestro de la saliva,
tu alma inocente que me lesiona sin malicia,
con el amor lunático 
y sus profundas rasguñaduras.   

Pétalos negros mis secos ojos mojan
aprendo a oírte desde la lejanía,
busco la lividez de tu boca 
el aroma de tus manos 
 que  al contacto me erotiza.

Nadie podría saber 
que de inofensivos silencios me alimentaría
simplemente por explorar las grietas
de tu alma viva.
Este era el llamado
que en el útero de la verdad regresa
porque se me revela encantadora
tu tiranía. 

***Huella del aire***
29-03-2015

Libelunia

Foto: Huella

Tú y tu belleza anisóptera,
espuma de pantano y cáscaras de árbol,
amorfa claridad de tus finos tentáculos,
líbido del rocío en tus orificios sebáceos,
lágrimas de las flores en el libelunio parnaso.

Tu vuelo sigue el quejido del follaje
se han detenido todos los estrépitos arácnidos
vibran enredaderas en tus alas,
babas de anfibio en tu piel cristalizada.

Libelunia…

Engendro de los musgos calcáreos,
extractos de las lianas en tus fálicas membranas. 
Tu quietud alcanza a beber mi alma,
ondas de laguna hay en tu lóbrego plasma.
Te tiñe el rupestre color de la tierra,
se adhiere el polen en tus antenas hambrientas 
tú solo vuelas con la levitación de las ramas
con melodías asonantes de campánulas violáceas.

Vas a devorarte toda la niebla 
con esa sábana acuática,
seduciendo al nenúfar que planea sobre el agua.
ya se sienten en tus líquidos
la destilación de hojas amargas.
Te has enamorado de la luz arcana,
te llaman insectos desde la llama,
seguirás el idioma elástico de las ranas,
o quizás suspiros de criaturas milenarias.

Libelunia…

Ninfa desnuda y noctámbula,
te sigue el rayo esmeralda de las plantas, 
vas arrugándote con ternura apasionada,
te pervierte esa anarquía sectaria.

***Huella del aire***
19-01-2015

Ángel de nube


Te miro…
la noche se ha diluido en tus ojos,
hay música fragmentada en tu piel,
saliva de orugas ermitañas,
que deja mermelada en mi ser.
El aroma del silencio deambula con vida propia,
es el ángel de nube 
que quiere acariciar 
con toques de menta y almizcle tus pies.
Danza entre las diásporas volátiles,
con el errabundo ensueño
que impulsa a querer.
La lejanía nos envuelve con vientos espías,
busca los horizontes que quieren desaparecer
me enlazo a los sumisos filamentos del aura,
herida de ternura quiero descender.
He dejado ya de ser terrenal, 
para ir etérea
a refrescar tu sien.
Respiras…
conozco el idioma del suspiro,
sus símbolos de estremecimiento,
esa llaga urgente que supura caricias,
eclipsándose a la vida
para velozmente renacer.
Soy una pulpa de fructosa,
una resina dulce que espera
en tu boca caer.
Duermes…
El ángel de nube te rodea la espalda
ha dejado plumas sobre el papel.
Estamos tan juntos ahora, 
en la acequia del placer.

***Huella del aire***
18-01-2015

martes, 23 de diciembre de 2014

Náusea patógena

Paul Verlaine and Arthur Rimbaud in Le Coin de Table by Henri Fantin-Latour (1872)

Oscuro caos el conjuro de los pensamientos,
las leyes en el epitafio del alma, 
llanto maldito de criaturas aprisionadas,
fauces hambrientas de la lugubridad.

Mentes devorándose la llama asesina
esa náusea patógena del abismo,
depravado tratado que sepulta la doctrina,
sendero hacia el místico iluminismo.

Ambos en la densa habitación del suicidio
obsesión alegórica del mortífero latido,
rapto de los estruendos en la entraña maldecida
fuga de prisiones en castillos homicidas.

Dos esqueletos lamiendo la osamenta de sus mentes,
con miradas de hierro, óxido frío y azufre.
Dentro, la interrogante con su pútrido resuello,
el afán alquimista de juntos someterse.

Almas que anhelan sangrar soledades,
vigoroso ciclón de súbito sarcasmo
lamento oscuro que pervierte desmanes,
obsesión maldita de la poética barbarie.

***Huella del aire***
23-12-2014

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Soneto a la inocencia de los niños

 "Niños jugando", óleo de Koki Ruíz (paraguayo)

Rebosante la vida se descubre
en un tiempo de tierna transparencia,
con el juego destila una conciencia,
que de gozo se aviva y se recubre.

En amor el instante ya se encubre
alejando el futuro y su inclemencia,
travesuras disipan la sentencia,
esa marca que el hado tan cruel cubre.

Plenitud les contagie de contento,
fantasía de un sueño que se muestra
de temores oscuros muy exento.

La caricia surgente sea vuestra,
la sonrisa que brota en el momento,
y que solo alegría ya demuestra.

***Huella del aire***
03-12-2014

domingo, 30 de noviembre de 2014

Soneto a una perrita

Foto: "Aftenka"

A Aftenka, una perrita de la calle

Eres dulce criatura que me cuidas,
vigilante a rebeldes pensamientos.
Yo percibo tu voz, tus sentimientos,
ese amor que me ofreces con lamidas.

Solitarias andamos abstraídas
disgregando del alma sus fragmentos
disfrutando con gozo los momentos
que despiertan de noches ya vividas.

Tu presencia que tierna se adormece
me substrae del mundo y su cruel tedio,
es caricia canina que guarece.

A tu lado rehúyo del asedio,
el temor del mortal se desvanece
hay cariño que cura y es remedio.

***Huella del aire***

30-11-2014

martes, 18 de noviembre de 2014

Desdoblamiento


 Óleo de Christian Schole

Experiencia del teatro, 2014

Mi  alma fue otro ser
en su resurrección.
De la laguna del espíritu
su forma irresoluta se activó,
la consumió con ímpetu hereje
aquel misterioso yo.
Me despojé por completo,
y se adhirieron las manías
recreando la ilusión.
El cuerpo fue sustituto
de esa extraña comunión.

Al otro lado del abismo,
los ojos pactaron la ficción,
en sus mentes expectantes
detonó una revolución,
el conjuro dramático,
a fibras vitales se arraigó.

Me moví en los especímenes
de la acción,
ida de esta mente,
ejercí la transmutación,
vigoroso altruismo
de la simulada apariencia.
donde existe plenamente redención.

Yo fui los otros,
en sus sentidos vivientes
absorbiendo de la entraña
la voz de la mente,
aquella memoria impulsiva y surgente
en resonancia mimética
con realidades aparentes.
Quise ser volátil,
disuelta en el personaje,
vestir con movimiento
la sustancia del verbo.
Plasmar en la memoria,
la profundidad del momento
donde la ficción estampa
su huella en el juego.

18-11-2014

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Impulso

"Ante lo sublime" , cuadro de Ileana Cerato

Sigue luchando…
aunque el cielo suelte sus plumas incendiadas,
y sangre la tierra sus lóbregos miasmas
vigorizando el cardo de la ausencia.
Aunque se abra la brecha del escarnio,
y llame con su garganta macilenta,
liberando sus piedras tronadoras,
y sus flechas hambrientas,
¡no te detengas!, sigue luchando.

Busca más allá…
aunque te sigan cadáveres de recuerdos,
lémures sepultados en la tempestad,
cuando el horizonte exhale sus absurdos
y pesen en tus pies los grillos de la duda,
no te detengas, sigue más allá.

Sigue caminando,
aunque el fuego te confiese sus secretos,
y los rostros insepultos te comiencen a observar
no paralices tu mirada
en el pasillo angosto del odio,
sigue buscando el aroma solitario de la verdad.

No dejes que te seduzca
la suave muselina de la pena,
su opacidad perlada, irreverente…
aquel movimiento frío que adormece,
pero que asesina tu espíritu, sin piedad.
No dejes que el mal te alimente con migajas,
es la sal del egoísmo,
y lejos de su resabio espera
sápida la libertad.

Sigue luchando…
que debes descubrir
la vena subterránea del perdón,
el ruego del amor que traen las voces mudas
cuando en la ablución de la luz,
a tu piel se adhieren
para zurcir eternamente la fisura del dolor.

01-11-2014

Bálsamo del aire

 Cuadro de Christian Schloe 
 
Te abrigo en el aire y subsisto,
abrazo las brumas astrales como
amoldándome a tu cuerpo.
Me acaricia la lluvia
con sus acuáticas lenguas
y se evaporan las brasas
de un cristalino fuego.
Soy una perla traslúcida
que gira despacio y besa tus ojos,
purifica con silencio
el suspiro de tu aliento.

Mi alma recorre
penando sobre tus cabellos,
la brisa me cubre con indóciles velos.
Intento hablarte,
pero solamente te siento.
Se desmigaja la luna,
y yo amontono sus fragmentos.
Hay lágrimas derramándose de los astros,
fuentes de géiseres ocultos,
que liberan sus extractos violáceos.

Te estoy siguiendo en la dirección,
que encubre el pensamiento.
Hay bandadas de pájaros
arrullando nuestro sueño.
El aroma de la noche
se funde sobre los poros desnudos,
seduce a las luciérnagas blancas
que hacen giros sobre
la luminosidad del aura.

Mi alma recorre el abismo
naufragando en la ternura del vacío,
tu voz me invita blandamente
a su éxodo.
Aprendo a oírte
en el susurro lúgubre del viento
en los arrecifes de aire,
donde encalla siempre tu recuerdo.

25-10-2014

Dos vagabundos


 Cuadro: "El banco de la indigencia", Carretero (pintor madrileño)

 Se aman…
entre lúbricos fluidos
de ácaros libadores,
con el baño del hollín,
y la ácida lluvia del cielo.
Entre partículas de asfalto
y efluvios de alcantarilla,
como único instante
de su salvajismo urbano
en la vía pública.

Se aman…
con el impulso tóxico
de la basura cancerígena,
entre rogativas de limosna,
y el desprecio de las masas.
Con la ropa destripada,
viéndose manchas en la cara,
con el ruido de los autos,
y los lenguajes del semáforo.

Se tocan…
con sensuales aromas
de cemento de zapato,
con las uñas crecidas,
y fresco crack
sobre la nariz y los labios.
Nada perturba su idílico
diálogo de correspondencias.
Los guarecen los edificios
en su emporio laberintico
de graffitis y mugres añejas.

Sí, se aman…
En la confusión
del tráfico dominguero.
Magnetizándose
hacia la tosquedad de su belleza.
La calle es el escondite
para enlazar su pacto de bajezas,
esa perturbación de nieblas
de la precariedad venidera.

19-10-2014

Vegetísfora

Óleo de Christian Schole

Ella viste ahora
el húmedo filamento de las hiedras,
se le trepan láminas de hortalizas,
y helechos de la selva.
Sus ojos liberan agitados peciolos,
su piel huele a opiácea sustancia.

Ella se erotiza con la mixtura
del sol y del agua,
cantan sus membranas,
clorofílicas alabanzas.
Ha enfrentado
la herbal metempsícosis,
es alimento pastoso
de orugas, arañas
y langostas.

Desde sus pies crecen
espinas onduladas,
su corazón palpita
en una corola escarlata,
se hechizan las abejas y avispas
por su resina edulcorada.

La brisa mueve
sus estambres con invisibles aspas,
se abriga bajo pétalos
una libélula en su fase larvaria.
Su raíz condensa
la miel gelatinosa de la hojarasca.
Se mimetiza la madera,
en sus gruesas yemas y vainas.
La luz proyecta su cara abaxial,
engrosada lentamente con el sonido
de vegetales jitanjáforas
vibra estrepitosamente
el líquido torrente de su úvula cutánea.

Ella es un ente
de mandíbulas botánicas,
libera en el aire violáceo
el polen fertilizado del alma.

12-10-2014

miércoles, 8 de octubre de 2014

Plunisfia


 La luna ha liberado sus mansas criaturas,
se derrumban cascajos de los cielos,
el aire bifurca su frágil soplido,
el coro de las hojas se acurruca en su latido.
Ellas solo danzan,
se deslizan sobre los nimbos
y, en espirales, dan giros,
las magnetiza el viento
con efervescencia de hielo flamígero.

Implora en lo profundo
el ingobernable vacío,
su amígdala salífera ruboriza,
hay vital movimiento en el cauce del cirro.
El sahumerio de la lluvia
se dispersa en pájaros acuíferos.
Caen derretidos
los follajes de espuma
de un yerto árbol entumecido.

Se friccionan con alas blancas,
las vaporosas manos de la brisa,
hay calor en sus pieles de calcinita fina,
un estremecimiento anarquista
en sus fluidos sudoríparos.

La luna mira desde lejos,
como se alejan sus hijas
pelusas de su ojos
forman un barrizal blanco
con su légamo escurridizo.
La tierra magnetiza
las espinas dóciles de la rosa de los limbos,
recibe del aire inmortales suspiros.
Todo fluye en un silencio apacible,
y hasta crecen corales
en la arena del abismo.
Las plumas se enredan
en su lento suicidio,
hay mansa ternura,
que cae del paraíso.

***Huella del aire***
08-10-2014