domingo, 3 de febrero de 2013

Dentro tuyo



                                                      A mi madre

Mamá...cómo te amo....
me imaginé dentro tuyo despertando en tu calor,
me nutrías con tu líquido saciado de bien,
en la paz maternal donde se ilumina tu espíritu,
en la luz cosmogónica que da principio a las cosas.  
  
Dormité por meses a tu lado...
y tu voz de madre empapó enteramente mi vida,
eras tan música celestial, tan ángel líquido....
para mis primeros latidos de subsistencia.

Y sentía tanta paz...
revestida enteramente de tu ser en mi vida
flotando en la fortaleza de cada una de tus células,
sumergida en la entera faz de la inocencia,
en los olores neuronales, en la raíz primigenia que me forma.

Y me protegías, mamá....
era yo el ser más importante dependiente de ti,
era la extensión de tu carne, de tus tejidos...
el diseño perfecto de Dios a través de tu vida.

Miraba con tus ojos el mundo que me esperaba,
y nunca quise salir de allí...
quería fluir en tu alma protectora.

 Pero el  designio del Creador era otro...
tenía que crecer yo a través de tu ser,
liberar mi presencia  corpórea y espiritual
ser un milagro de vida en este universo terrenal.  

Huella©
03-02-2013

2 comentarios:

FG dijo...

Ufff.... qué imagen acabas de hacer en tus versos a través de este pensamiento en retrospectiva, dulce, tierno, precioso. Es el despertar a la luz de la vida, y hacerlo a través de la que recibimos de nuestra madre es algo maravilloso.

UN ABRAZO!!! Has escrito un poema tan pero tan hermoso....

Nilda Cabrera dijo...

Atesoro el juego de palabras con que me dedicaste este hermoso poema,se me eriza la piel y no puedo contenerme de derramar algunas lágrimas. La guardo y la guardaré en mi vida; estos sentimientos hechas palabras.