domingo, 9 de febrero de 2014

Desprendimiento

Fotografía de autor Anónimo

Me desprendo,
abro mi alma a este día que comienza,
heredo la caricia de la luz,
su vibración intensa desde el cosmos,
su naturaleza ligera, radiante.

Soy hija de la tierra,
nacida para amar y recibir la vida.
Como un pequeño brote de la rosa,
como manantial que remoja las rocas.

Abro mis ojos…
Me saludan las sombras de los árboles,
su despliegue herbal y copioso.
Siento su corazón latiendo,
su tersura leñosa.
¡Está tan vivo en su silencio!

Abrazo el fenómeno del viento,
se estremece mi piel sedienta de frescura,
me recoge y me lleva en sus brazos,
me veo agitando suavemente las hojas.

Me desprendo,
alcanzo todo el azul del cielo,
se me hace tangible
la voz de la lluvia
la sonoridad de las nubes.

Soy hija de la tierra,
nacida para la vida.
Como una mariposa sobre una bella violeta,
como el ímpetu salvaje de la ola.

Huella
8-02-2014


Fondo "Melodía" de Grieg

4 comentarios:

Martín A. Pereira dijo...

Es un gran poema amiga sin duda se nota el contacto con la naturaleza historias de vidas milenarias en la paz de la tierra pura y silvestre

Anónimo dijo...

(...)Muy acertada visión, mis pupilas acompañan al pensamiento...
Un abrazo.

Daily Jara dijo...

Sí, Martín...es así. Cuando los hombres miramos más allá de nosotros, volvemos a descubrir la extensión enorme que tiene el amor hacia nosotros. La naturaleza nos ama.

Daily Jara dijo...

Gracias, amigo Anónimo. Cada día te quiero más.

Paz para ti siempre...