lunes, 7 de diciembre de 2015

Líquida atadura


 "Pasión, color de mar" , óleo de Roberto Mognier 
 
Enamorada…
Sentenciada al delirio de tus besos,
al espasmo oceánico de nuestros fuegos.
A las habitaciones florales donde nace el deseo,
urgiendo delirante el capricho de mis ruegos.
Sentenciada a tus brazos de ternura marina,
atadura líquida de fragancias salinas,
a las mieles de agua fluyendo en mis poros
desparramando imperiosas las furias del deseo.

Sentenciada…
A tu bestial arrebato pasajero,
a tu marejada fugitiva y serena,
a tu impulso de espuma embriagada de ensueño,
a tu alma de náufrago que palpita mi eco.

Enamorada…
De tu piel que humedece mi cuerpo de arena,
sucumbiendo en tus ondas de caricia morena
De tus ojos brillantes que despliegan su hambre,
devorando lentamente las líneas de mi cuerpo.

Sumergida...
En tus cavernas marinas en el que flota mi aroma,
donde tiemblo en espasmos la delicia del fuego,
muriendo en tus ondas de líquida calma,
vibrando los corales en sus oscuridades de agua.

***Huella del aire***
11-10-2013

2 comentarios:

Thomas Barras dijo...

Hola, espero que estes bien. Te envio otro saludo para decirte que lei otros poemas tuyos y de nuevo quiero agradecerte por tu trabajo muy respectable.
Sabes cuidar las palabras como pocos saben hacerlo, por eso hoy viajo en tu mundo para disfrutar el ambiente delicado de tu escritura.
Deseo que te sonria la suerte, que el sol de su luz a tus dias, deseo que encontres felicidad a cada esquina cuando caminas por las calles.
Que la vida te ofrezca lo mejor, a ti asi que a todos los que amas. Volveré a leerte cada vez que pueda, y espero que la pases muy bien.
Hasta pronto, Thomas.

Huella del aire dijo...

Hola Thomas, qué grata sorpresa tu visita, me alegra mucho que te gusten los poemas, la poesía es un bálsamo que acaricia, pero pocos se quieren acercar a ella y tu lo has hecho, así que espero que te abrace con ternura de palabras cada verso que nazca de mi ser.
Gracias también por desearme suerte, fíjate que el camino existencial es tan duro y a veces uno anda con el corazón lastimado a cuestas, pero tu aliento me ha revitalizado. Así que te correspondo con un abrazo. Gracias, amigo.