sábado, 1 de junio de 2013

Corazón de cristal

                   
                            
                                                           Hogar de mi alma

El mío...
El de las dunas árticas en los territorios del alma
allí donde brilla el sol con sus brazos  añiles
 y el viento se afiebra con las lágrimas crepusculares de las nubes viajeras.

El de quebradiza sustancia,
mezcla de agua y arcilla de vidrios cóncavos y espectrales.
El de océano salvaje y estéril
con espumas de fuego marino y gritos enmarañados de corales.

Cerrada habitación donde penan las voces  del silencio,
donde la oración de la montaña llega desde donde nace una estrella
cuando la noche se viste de luna fría
y los grillos manchados de polvos luminiscentes
empiezan a cantar escarbando el vacío que brama en la oscuridad.

El mío...
El de los viajes sin regreso a la esencia de la vida,
que se abate con la muerte para conocer el cuerpo de la luz.
Para buscar la  energía suspendida en la diáfana mañana
y sembrar semillas en el aire, para que nazca la llovizna.

El que derrite el hielo y la rigidez de la estatua,
el que se dirige al éxodo de su eterno comienzo,
sellando con nieve blanca su sepultura,
para supurar en escarcha el calor del amor y su floral esencia.

Huella
2-06-2013


lunes, 27 de mayo de 2013

Marilia

                                   
        
                                                      Mundo de las mariposas 
 
Marilia...¿dónde estás?.....
llega hasta mi el susurro suave de tus aguas,
la ternura de las gotas disgregadas en las plantas que se duermen en el sueño
la fragancia de la vida, la calidez de los rayos tibios de tu cielo,
la caricia triste de los sauces llorones del lago.

Siento a los seres  que te habitan...
la perfecta sincronía de sus danzas  marinas
su secreto lívido  de dulzura y néctar,
sus polvos refulgentes de rosa blanca  y arena.

Marilia, el cielo de las mariposas,
con colores difusos, ropaje de vientos  y aromas.
Criaturas  aladas, pintadas con las ráfagas brillantes del arco iris
en órbitas invisibles colgadas  de los pétalos en el aire.

Oigo el canto lejano que nace en los pastizales,
los  suspiros sagrados  que impulsan sus vuelos.
La mano que mueve toda la existencia
el espíritu que habita en sus almas de insectos.

Marilia, mundo de las mariposas...
compases de aire,  movimientos  sincrónicos de alas,
en la inmensidad del cielo,

en los jardines inmortales de un mundo violeta  y brillante de algún sueño. 

Huella
28-05-2013


domingo, 26 de mayo de 2013

Realidades

         
            
  
                            
                                                                                                         Aedes Aegypti

Sé que soy un insecto maldito,  despreciado por la raza humana
dentro de mí llevo el hijo de la muerte, el tóxico veneno del dengue.
Sé que mi ansia rapaz de sobrevivir me hace anhelar la sangre,
el territorio urbano, con su suciedad y desastre.

Pero no soy culpable  de esta nefasta suerte...

Talan mis bosques,  los oscuros lugares donde habito,
donde vuelo en piadosa libertad con mis congéneres
ejerciendo en la selva  nuestro dominio salvaje,
y abrazando la húmeda monotonía de las plantas.

Sé que soy el más odiado, 
el más combatido y ruin de los insectos,
se que ninguna clemencia me merezco,
por invocar las fiebres, y quebrantar los huesos .

Pero antes de que contra mí profieran maldiciones
naveguen en mi origen, y vean por qué existo.
Pregúntense por qué se rompe este equilibrio tan perfecto,
que impulsa el grito gimiente de la tierra.

Y protejan la esencia sagrada de los bosques...
cuidando la armonía que de los humanos nos alejan.
Aquella que nos hace ser útiles en el lugar que nos cobija,
cumpliendo los designios perfectos de la madre naturaleza.

Huella
26-05-2013


miércoles, 22 de mayo de 2013

Mártires de la vida

                       
        
                                                    A  los  enfermeros   y enfermeras
  
Gracias les doy por cuidar al herido,
velando por su bien y opacando su dolor.
Por construir jardines donde brotan sonrisas,
y hacer de la salud, la inspiración de su don.

Gracias les doy por atender el daño del cuerpo
reconstruyendo con ternura el envase del alma.
Sufriendo ante la amenaza de la derrota,
pero siempre luchando con el impulso del valor.

Trabajan  fervientemente desterrando las dolencias
poniendo en el vencido la esperanza de la sanidad.
Y es que con fe se opaca la cruel enfermedad,
pero aun más porque ustedes la combaten sin temeridad.  

Serán siempre los mártires de la vida,
la proyección de la mano sanadora de Dios.
Ante  vuestra presencia se arrodillarán los curados,
elevando oraciones eternas para agradecer su labor.

Huella
22-05-2013

domingo, 19 de mayo de 2013

Te quiero así, tan violeta...


                                             A alguien que me leyó un poema de Lorca
 
Te quiero así, tan violeta...
Tan un pétalo perfumado en la noche
 cuando rondan quemantes los fuegos de la ausencia,
y cuando viene sagaz el olvido con su salvaje marea.

Te quiero así, tan violeta...
Cuando tu voz crece como una hiedra,
cicatrizando las venas secas de mi alma,
con el sabor  salino de tu mar de esperanzas.

Eres tan como la miel que dejan las abejas de la noche,
tan esa luz que arropa la secreta desnudez de los astros.
Eres el alma que ahora me siente...
que quiebra la rigidez oscura de mi corazón de roca.

Y te quiero así, tan violeta...
Con tu abrazo azul que huye entre las ondas cósmicas,
con tus ojos pequeños,  que observan ventanas hacia paraísos nuevos.
Luces que emergen desde lagunas de sueño,
con serenas palabras, caricias traslúcidas sin miedo.

Y te querré siempre, así tan violeta...
En el matiz de inocencia que me abraza en silencio.
Procurando el calor de nuestras manos entumecidas por el tiempo,
deteniendo el mundo con el amor puro de su contacto. 

Huella
20-05-2013


sábado, 18 de mayo de 2013

Levitando

                                   
            
                                                                A  Eternus  love

Levitando sobre las sábanas del aire,
llegué a esta ciudad habitada por un ángel triste.
Era tan puro, abstraído en silencio en los espejos de la nieve
tan una esencia impregnada de agua  y olor de madrugada.

Su rostro detenido en el instante helado de una pérdida,
me hablaba de su derrota, de sus cementerios de luz en la sombra.
De sus lágrimas dispersas en las lluvias heladas,
de su agonía en escarcha de cristales de luna.

Y yo...
Lo quería con una extraña ternura,
se me retorcía el alma en el impulso de un calor nacido en la aurora.
Y quería ir a buscarlo,  buscar sus mejillas de lluvia
brindarle caricias de nube con areniscas violetas en los vientos polares. 

Lo sentía...
Se me escurría en los labios las ganas de amarle,
de llenar el vacío de su  destierro.
Iluminar con estrellas su glaciar tan desierto,
renaciendo en él aquel  amor que despedaza los hielos.

El viento abría un surco enorme de silencio,
su mirada y la mía como dos fuerzas eternales.
Buscando en los ruegos profundos de las nieves,
hacer crecer la flor que levita en el aire. 

Huella
18-05-103

miércoles, 15 de mayo de 2013

Maternidad

                               Al ser  bendito llamado madre
Cuadro de Oswaldo Guayasamín.
                                    
                                    

Te amo hijito,  gracias a ti ejerzo el poder de la vida,
te cobijo en mis entrañas,  y soy tu hogar en tus primeros días.
Siento tu esencia,  el impulso que te forma y que te da la fuerza,
y te arropa con calor, al amparo de un abrazo interno, que  te guarda y te toca.

¡Gracia  del cielo estar ahora tan unidos!
Proteger el frágil tejido de tu cuerpo tan pequeño y bendito.
Forjar el apego genuino que instaura el matiz de tu espíritu,
las primeras emociones que dicen como serás con el tiempo.

Eres ahora como el pequeño principito de un planeta escondido,
un pajarito quieto dormido en la seguridad de su huevito.
Siento la grata  sensación de tu placentero sueño,
y, a la vez,  tus prontas ansias de conocer el mundo.

Te amo hijito,  tus inquietos movimientos serán siempre  lenguaje para mi alma,
solo yo sé escuchar  atentamente tus gestos y palabras.
Te conozco desde que en mí te formaste,
y solamente yo cuidaré de ti como nadie. 



jueves, 9 de mayo de 2013

Sueños en Zambia

            
   
                                                            A Fanty

Volando en un diente de león  y abrazando las nubes violetas,
 llegué hasta una colina bronceada de Zambia.
Iba siguiendo los cantos ancestrales,
cruzando los mares del viento al traspasar sus portales.
La selva toda me abría su corazón salvaje,
la ilusión de una ternura escondida dulcemente entre las flores.

Y allí te estabas tú...   
pequeña criaturita traviesa
tus brazos cálidos me alcanzaron,
renovaron mis latidos y volví a sonreír.
De repente las hojas empezaron a esparcir sus vahos dulces  de néctar
exhalando con retoños las caricias de la tierra. 

Y se abría mi mundo con tu voz  y tu canto.
Yo era una hormiga que marchaba entre tus pasos,
un pequeño arroyo de burbujas  bailarinas
el resplandor efímero entre tus manitas inquietas.

Miraba el sol a través de tus ojos,
tu aura tan empapada de alegría,
tan llena de chipas e ingenuas travesuras.
¿Y cómo no iba a quererte?   
¿Cómo no traer a tu alma todos los girasoles amarillos?   

Eres sencillamente esa fuerza
 que late en el fluir cósmico de las instantes.
en la negrura que se opaca, cuando simplemente sueñas.
Así te soñaré yo pequeño elefante de trompita traviesa
tan inquieto en tu laguna
 ansioso de caricitas de menta.

Huella
09-05-2013


sábado, 4 de mayo de 2013

El guitarrista enamorado


     "El guitarrista enamorado", dibujo de Martín Pereira "El Conde hippie"
                  
                                            Metiéndome  en un  cuadro

Sediento de alegría con mi guitarra a cuestas
emprendo mis pasos por al camino de la vida.
Voy buscando en el aire canciones dulces que el amor arrullan
atardeceres lejanos que a mi amada me devuelvan.

El polvo de las mariposas me llena de esperanzas,
las nubes a lo lejos una música dulce danzan.
Las voces de las flores que con colores dialogan,
liberando el cariño que llega de sus hojas y ramas.

Las aves me muestran el camino hacia la cumbre,
su vuelo se sincroniza en una figura difusa que me aclama.
¿Será que es ella? ¿Será que su alma en la brisa me llama?
El silencio expira en el espíritu del bosque,
 me impulsa el vacío a seguir buscándola. 

Por el sendero de la montaña,
un arroyo de poemas líquidos descansa
y mi ilusión huye escapando del fracaso.
Entiendo que debo seguir ese murmullo de agua,
tal vez con la esperanza de poder hallarla.

Y voy siguiendo su línea azul bajo el amparo del cielo
llenando mi alma con palabras risueñas.
Quizás los rayos de sol ofrezcan las respuestas
para las dudas sembradas  en mi alma.

Y entonces te veo...

Eres como un hada blanca plasmada en la brisa.
Tus caricias atraviesan dulcemente la cascada.
Me acercan a ti eternamente
 mi dulce princesa amada.

Huella
04-05-2013

martes, 30 de abril de 2013

El ave violeta


Transitaba yo por  el desierto donde habitan
los negros escarabajos del olvido.    
Caminaban frente a mí expulsando sus feromonas
llenas de imborrables recuerdos.

Quería huir de ellos, pero no podía...
Quería alcanzar las flores blancas de la inocencia,
y frente a mí se marchitaban sus pétalos y
se incendiaban amoratadas sus hojas. 

Pero llegaste tu ave violeta,
tus pupilas llenas de brillos cristalinos
me miraron y me volvieron líquida.
Por un instante fui de vuelta una estrella en nacimiento
engendrada para el cielo en el momento sagrado de un principio eterno.
   
En ti vi al ángel que me salvaba,
Que me llevaba a subir la escalera blanca de los sueños.
En ti sentía nuevamente mis alas,
la dulce inspiración del viento
 formando los rocíos cristalíquidos del cielo.

Qué hermoso era sentirte cerca ave violeta,
eras tan intenso en la profundidad que rompe todo miedo.

Y ahora....
te has ido migrando hacia otro paraje lejano...
ansioso de encontrarte elevas tus alas buscando nuevos sueños.
Y yo  te recordaré siempre mirando los jazmines de la luna
con la sensación placentera del horizonte en tu vuelo.

Huella
27-04-2013

sábado, 27 de abril de 2013

Los cardos dementes




Viene la noche tan lánguida a cubrirme.
Veo a las aves del olvido, pero no entonan sus cantos
aromados de frutas en las ventanas de mi alma.

Huyen los últimos destellos
que gravitan perdidos en la inmensidad del cielo.
La luna, flor circular de polvos y néctares,
libera en mi corazón las voces del pasado.

Sí, empiezan a abrirse los tulipanes de la ausencia,
se huele su aroma de atardecer fatigado
y se opaca lentamente al ras
del rocío traslúcido de las nubes viajeras. 

Se parten las nueces de la nostalgia.
Las devoran las hiedras carnívoras
que desde la tierra tiemblan.

Mi alma se reconcilia en paz con el silencio nocturno,
tiene el matiz tibio de alguna dulce esperanza.
Y vencida por la vital esencia de la espera
quizás ahora soy dura y solitaria piedra.

Y así...
Aquietada en la orilla de un mar de olas violetas
empiezo  a asfixiar de vuelta los cardos dementes de mi tristeza.

Huella
26-04-2013


lunes, 22 de abril de 2013

¡No desistas!

          
                                 
                                                                       A un guardián del arte

Hijo del cielo  y el indómito mar,
nunca desistas en tu viaje hacia ese horizonte donde emana el color.
Allí donde estallan  los volcanes del espíritu
y donde crecen los árboles de  la alegría
 en su inescrutable paz.

Príncipe del cielo y compañero de las nubes
para ti posan apaciblemente los ríos
y el sol danza con su telaraña de fuego
dejando sus huellas doradas con  sus fibras  de luminosidad. 

Caminante en el éxodo de las rosas,
no desistas y aviva con ecos del viento tu despertar.
Aguarda en silencio la oración de las montañas
    y medita  sobre la vida
dialogando con las estrellas en serenidad. 

La naturaleza toda te pide que camines siempre con ella.
Te hablan las hojas con sus ojos de néctar,
la arena con su ternura rupestre
pidiéndote que los dejes en tu espíritu  habitar.  
   
Y nunca huyas ni desistas...

Porque se enamoran de ti las mariposas

y los pajaritos de colores entonan sus canciones silvestres.
Por ti despiertan las semillas de la fantasía,
serás siempre el guardián eterno de su libertad.

Huella
22-04-2013

miércoles, 17 de abril de 2013

Viento


Te deslizas sobre mi piel
y te siento extraño y a la vez tan omnipresente, cercano...
Te escabulles dentro de mí, y tu diáfana presencia
entona canciones nocturnas en mi alma.

Vienes tan hereje de algún sitio perdido,
vas atrapando los ecos de vida de aquellos habitantes lejanos,
Llevando el polen en el vaivén en que gira tu vida,
o besando la humedad de las aguas en la tarde.

Busco en tu lánguida agonía

algún aroma de selva y de pampa.
Los sonidos de las rocas absortas de inercia
o quizás el último suspiro de un pájaro en vuelo.

Estás en toda la naturaleza dormitando.
Eres amante del fuego al avivarlo,
amigo de las velas de los barcos,
en el rumbo vacilante que han tomado.

Viento extraño, misterio de algún rincón escondido,
en sincronía con nubes de algún reino dorado.
Por ti suena la flauta para calmar el espíritu,
en sus notas ilusas al olvidar el pasado.

Viento...
Que tu frescura contagias
cuando el sol enloquecido con calor abraza.
Y te aman todos los seres que respiran,
eres un soplo sagrado que les da la vida.

Huella©
14-03-2013


miércoles, 10 de abril de 2013

No creo en el olvido


No creo en el  olvido,
en ese afán de asesinar los recuerdos,
forjando una especie de odio para opacar lo vivido.
Existe crueldad en esa fuerza que llaman voluntad,
un singular golpe que hace desde dentro una rasgadura,
quemando vorazmente con su silencio,
y haciendo una cicatriz de fuego en el espíritu.

No, en verdad que no creo en el olvido...
En la sensación derretida del vacío,
en la caverna de hielo donde invernan los sueños
en una fugaz barbarie para su suicidio.

Nunca dejará de sangrar la memoria, 
el interminable suspiro cómplice que siempre delira.
y es porque no se enceguecerán las eternas  visiones,
de aquella hermosa plenitud compartida.

No, en verdad que no creeré en el olvido,
en esa barbarie que desaparece las huellas de la memoria,
en los ríos que impetuosos ahogan la ciudad de la vida,
con las estrepitosas olas de la indiferencia. 

Cuánta nostalgia  traída por los tiempos...
evocaciones  de aquello que pudo haber sido,
sin embargo, aun por sobre la razón que invoca la dicha
no conoceré el olvido que desvanezca tu existencia.

 Huella©
10-04-2013


sábado, 6 de abril de 2013

Música asesina



Cuanta melancolía...
Sensaciones traídas por los duendes de la noche,
Visiones derretidas, nevadas de silencio,
con piedras rodando sobre abismos en la nada. 
Y estas tu únicamente, música tosca de sangrante herida,
cercenándome de nuevo las venas del olvido.

Todo es espuma de algún crepúsculo lejano,
una imagen oscura que se aleja y nuevamente retorna.
Pero tú, tan ajena y hereje...
serenas mi alma con tu ronca atadura de sensaciones paganas.

Y me bebo tu dosis de anarquía,
Tu voraz decadencia y tu heroica resurrección,
Como arañando bárbaramente la tierra,
a su centro de fuego,  de trueno, de tormenta.

Voy completamente despojada...
con la árida sed de tus notas asesinas,
Sintiéndome viva a través de ti,
en una oportunidad más de morir.

Y dame, dame más de ti...
Que tu oscuridad sucumba ante mi tristeza.
Que brille muy lejos una luna roja,
hiriendo de muerte mi decadencia. 

Huella©
06-04-2013