sábado, 27 de septiembre de 2014

Hormiplea



Hogar de las hormigas

El suelo se bifurca
en partículas levitantes y rupestres,
la luz busca en las cavernas
donde empollar su brillo,
ha sellado la tierra el minúsculo aposento calizo,
donde deambulan lamiéndose las hormigas.

Los enjambres eléctricos
van arrastrándose sobre la pétrea maleza,
son espermas de mamuts,
que buscan su óvulo en la triturada piedra,
ese bautismo prehistórico
que les confiere titánica fuerza.

El horizonte es árido y oscuro,
sudan las paredes su rancio secreto,
cáustico aroma de la negrura
que hace crecer mohos
de babosas canteras.

En los brazos del laberinto
se sepulta el ácido fórmico,
allí se dirigen las insaciables
para embriagar sus antenas raptoras,
ese instinto que provoca
la convulsión inquieta de su tórax.

Hormiplea extiende su imperio
en la fibra de la arena,
cada grano susurra
el compás de la sinfonía rastrera.
Ellas marchan y excretan,
huyen y se esconden
otras minúsculas bestias.
Es el temor soberano de la toxina malévola.

El hilo viviente olfatea el hoyo soberano,
protegen con celo la bóveda de los huevos,
el clan formícido y su latencia.
La madre custodia furiosa
la cóncava habitación de tierra.





***Huella del aire***
27-09-2014

4 comentarios:

Martín A. Pereira dijo...

La naturaleza es compleja en cada ser que habita cada ecosistema hay un infinito mundo que nosotros desconocemos muy bueno amiga saludos

FG dijo...

Sabia y complicada al mismo tiempo, así es la naturaleza y siempre, por encima de todo única.

Besitos y feliz domingo

Daily Jara dijo...

Así es, querido Martín. A veces miro a estas criaturitas y me admiro.La naturaleza me enseña del amor en esa perfecta armonía. Jamás quisiera perder esa capacidad de asombro.

Daily Jara dijo...

Querida FG, qué grata sorpresa que me visites amiga. Quisiera que hoy todas las flores de mi jardín te abracen y te mimen. Gracias por tu eterna fidelidad a mis letras. Te quiero mucho.